En la actualidad, la economía funciona por interconexiones dinámicas que siguen principios naturales capaces de transformar de forma continua no sólo a los humanos, sino también al entorno social en el que éstos se desenvuelven. Lo propio hoy por hoy es que en cuanto se reúne un gran número de individuos, éstos se organizan en redes. Da lo mismo que se trate del virus de la gripe, de empresas o ideas. Se propagan, se alimentan de energía, se adaptan, reaccionan a las influencias, del medio ambiente y aprenden. Este principio no se hizo visible en la vida cotidiana hasta la llegada de la era de la globalización, donde las redes de información mundiales interconectan los mercados, la economía y la sociedad hasta conformar un organismo vivo. Este organismo se comporta según las leyes de la lógica biológica. Forma jerarquías flexibles en lugar de sistemas rígidos y fomenta la competencia porque la diversidad garantiza la supervivencia. Se trata de una evolución constante. Los que no son capaces de adaptarse, terminan sucumbiendo.
En este contexto actual, tienen éxito los que inventan sin cesar nuevos productos y servicios. Sobre las empresas que son incapaces de transformarse y adaptarse pende la amenaza de desaparecer.
La gestión de los Recursos Humanos en la Empresa de hoy
Transformación, adaptación, innovación. Palabras que se hallan presentes en todo momento en el ámbito empresarial, pero que en el momento de llevarlas a la práctica a través de la cultura de la empresa suelen generar numerosos interrogantes a veces no fáciles de afrontar.La adecuada gestión de Recursos Humanos constituye la respuesta a estas incertidumbres.
Pero…
¿Por qué su importancia?
En el contexto actual, las organizaciones que pretendan subsistir, se deberán mover en un entorno cada vez más competitivo, con lo cual se verán obligadas a generar productos o servicios de mejor calidad, complejidad y valor agregado. Por ello es fundamental movilizar todos los recursos disponibles, ya que de ello dependerá el éxito empresarial, lo cual equivale a lograr los objetivos particulares y generales de toda organización.

