5 razones para ir a trabajar: teorías de la motivación laboral
Todas las mañanas, con mayor o menor dificultad, tenemos que dar un paso firme para salir de la cama y comenzar nuestro día. Los más arriesgados son capaces de dar un salto. Otros, los más remolones, dan vueltas durante largos minutos antes siquiera pensar en ello. Lo cierto es que siempre llega el momento que tenemos que hacerlo. Todos tenemos una motivación para hacerlo.
Los motivos por los que comenzamos el día son de lo más variados. ¿Será que nos falta algo y saldremos a buscarlo? ¿O alguien está esperando algo de nuestra parte? ¿Tal vez tenemos que trabajar por un sueldo o la comida? ¿Quizás tenemos la suerte de dedicarnos a aquello para lo que nos sentimos buenos? ¿Puede que intentemos equilibrar tensiones?
En este artículo hablamos de la motivación, su significado y las diferentes teorías motivacionales.
¿Qué es la motivación?
Como todo en psicología, la motivación no tiene una única definición, y mucho depende de la teoría desde la cual se elabora el concepto. Sin embargo, existe un significado común a esos abordajes. La motivación es aquello que nos pone en marcha, lo que nos activa para hacer algo. Las grandes diferencias teóricas llegan cuando se intenta determinar justamente eso que nos mueve.
La motivación es un estado interno que puede ser el resultado de una necesidad, y que se caracteriza como algo que activa o excita una conducta que se dirige a la satisfacción del requerimiento instigador.
Davidoff
En otras palabras, es un motor que nos impulsa y orienta nuestro comportamiento en una dirección determinada. No existe en el hombre ninguna conducta inmotivada. Siempre que hacemos algo, lo hacemos con una finalidad.
Es necio creer que la causa es única o que siempre conocemos esas razones por las que nos comportamos como nos comportamos.
¿Por qué nos cuesta realizar ciertas actividades?
Sea que deseemos entrenar en el gimnasio, bajar de peso, correr o practicar un deporte o una actividad recreativa, hay veces que no nos encontramos lo suficientemente motivados. Aún más trágico es cuando tenemos que realizar actividades que no nos resultan tan placenteras, como estudiar, leer o ir a la escuela o a nuestro trabajo.
Nuestra motivación para realizar dichas actividades puede encontrarse con barreras que le impiden la satisfacción de cumplir con sus objetivos. Esos obstáculos para la motivación pueden estar determinados por nuestro desarrollo y personalidad, nuestra tolerancia a la frustración, la presión que el entorno ejerce sobre nosotros o también por presiones sociales.
Cuando no logramos superar estas barreras, sobreviene la frustración o el fracaso.
La depresión y sus síntomas aparece con los fracasos repetidos y las frustraciones persistentes.
Francisco Javier González del Solar
¡Hola, lector! Soy el creador de Psicositio. Disfruto mucho dando a conocer esta interesantísima ciencia que es la psicología. Ojalá disfrutes de la lectura. ¡No olvides dejarme tus impresiones en los comentarios!
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